PARASHÁH EMOR

PARASHÁH EMOR

“Y él (Kohén Gadol) a una mujer en su virginidad tomará como esposa” (Vayikrá 21: 14). 

¿Porque el Kohén Gadol no puede tomar a una mujer viuda como esposa?¿Porque precisamente a una doncella y no a una viuda? La razón es que el Kohén Gadol entraba al lugar mas puro del Bet Hamikdash, pronunciando allí el KADOSH NOMBRE de ELOHÍM  en Yom HaKipurím.
Es conveniente hacer Tefiláh por el bienestar del gobierno, ya que si no hubiera temor al gobierno, las personas se tragarían vivas unas a las otras. En lo mas profundo de la persona está el deseo de tragarse a su compañero, y sin embargo no lo hace porque teme al reinado.
En conclusión, toda persona tiene pensamientos malos, corruptos, promiscuos. Estos pensamientos son tan fuertes que la persona puede confundirse y pensar que son su esencia. Estos puntos en el pensamiento humano no deben verse como la esencia del hombre. Debemos recordar que incluso al Kohén Gadol le pueden pasar por la cabeza este tipo de pensamientos.
Ocurre a veces que la persona tropieza en alguno de sus asuntos y le resulta muy difícil levantarse y comenzar de nuevo. Pero, con todo, debe esforzarse ene no ver la oscuridad de la caída. Debe consolarse recordando las muchas cosas buenas que tiene; esto le dará fuerzas para volver a empezar. Cuando observamos el lado positivo, el punto de luz, aunque sea este el único, cabe la posibilidad de alcanzar la renovación y un nuevo comienzo, a pesar de la dolorosa caída.
Esta Parasháh comienza con los preceptos para  los Kohaním), y del servicio en el Bet Hamikdash. El Kohén puede volverse impuro a través de entrar en contacto con un cadáver, excepto en el caso de la muerte de un familiar cercano. El Kohén Gadol no puede casarse con una mujer divorciada ni con una mujer promiscua; el Kohén Gadol puede casarse solo con una doncella. E Kohén Gadol con una deformidad física no puede servir en el Bet Hamikdash; tampoco un animal deforme puede ser ofrendado.

La Parasháh Emor da una lista de las festividades de ELOHÍM:

Shabat, Pesáj (Hamatzot), HaBikurím, Shavuot, Yom Terúah, Yom HaKipurím, Sukot, Sheminí Atzeret

La Parasháh Emor concluye con el incidente de un hombre ejecutado por blasfemar, las penas por asesinato y por injuriar al prójimo o destruir su propiedad y las compensaciones monetarias.
Muchos problemas en nuestra sociedad se corregirían si nos esforzáramos por ver las cualidades positivas que hay en nuestros semejantes. Cuando buscamos las cosas negativas en nuestros semejantes, seguramente podemos encontrarlas. De igual manera podemos indagar sobre las actitudes positivas y, actuando de esta manera, daremos a nuestro compañero la fuerza y el estímulo necesarios para que mejore en su vida.

PARASHÁH BEHAR (En la Montaña)

PARASHÁH BEHAR (En la Montaña)

“Y en el séptimo año habrá un cese total para la tierra, un Shabat para el ETERNO…” (Vayikrá 25: 3–7).

“Y en el séptimo año habrá un cese total para la tierra, un Shabat para el ETERNO”. No sembrarás tu campo ni podarás tu viña. No segarás lo que brote por si solo de tu cosecha y las uvas de lo que apartaste no vendimiarás un año de descanso tendrá la tierra. Y este cese de la tierra será de ustedes, para comer, para ti, para tu siervo y tu sierva, y para tu empleado y para el residente que habita contigo. Para tus rebaños y para las bestias que están en tu tierra será todo su producto para comer (Vayikrá 25: 3-7).

La Toráh nos ordena contar 7 años 7 veces, y después de 49 años sigue el año 50 del jubileo.

ELOHÍM le comunica a Moshéh que cada séptimo año, todo el trabajo en la tierra debe cesar, y su producto debe ser dejado libre para que lo tomen todos, tanto seres humanos como animales.

Siete ciclos (shabat) son seguidos por un quincuagésimo año, el año de jubileo, en el cual también cesa el trabajo en la tierra, todos los sirvientes son enviados libres y las propiedades ancestrales en la Tierra vuelven a la posesión de sus propietarios originales.

Tal como Shabat proclama que el mundo pertenece a ELOHÍM y que debemos utilizarlo para hacer Su Voluntad, así también el año Sabático declara que la Tierra de YIsrael específicamente le pertenece a ELOHÍM y que sólo con su permiso podemos vivir en ella.

«Habló ELOHÍM a Moshéh en el monte Sinai diciendo: Habla con los hijos de Yisrael y diles: Cuando vengan a la tierra que Yo les doy a ustedes, descansará la tierra un descanso para ELOHÍM» (Vayikrá 25:1-2).

 Cuando a una persona le ocurren desgracias o atraviesa por una etapa de sufrimientos, es natural que de inmediato lo domine la confusión y el nerviosismo, la paciencia se le acaba, sus estudios y su Tefiláh a veces se debilitan, todo parece destruirse. Entonces tenemos la obligación de mantener la calma, siendo está la verdadera tarea del ser humano ene ste mundo.

Es claro que para alcanzar este nivel debemos saber en primera instancia que el lugar donde se posan o residen los sufrimientos y los problemas de la persona es el intelecto, no en los sentimientos. La mayoría de la gente, cuando se siente presionada y se deprime, entra en un estado de destrucción, esto sucede únicamente porque la persona maneja sus problemas con sus sentimientos. Sin embargo, debemos dejar nuestros sentimientos con tranquilidad, libre, (un cese total para tu tierra) para utilizarlo en el servicio espiritual y para el cumplimiento de las Mitzvot, como esta escrito: “…para servir a ELOHÍM con todo nuestro corazón”, o sea, con la totalidad de nuestros sentimientos y no solamente con una parte de él. Por eso la Toráh se refiere al sabio como “Sabio de corazón” y no lo nombra Sabio de intelecto.

También la Parasháh Behar contiene leyes adicionales que gobiernan la venta de tierras, y las prohibiciones contra el fraude y la usura.

PARASHÁH KEDOSHÍM (APARTADOS, PUROS)

PARASHÁH KEDOSHÍM (APARTADOS, PUROS)

“Kedoshím serán por cuanto que Kadosh soy YO” (Vayikrá 19: 2).

 La Kedushá (santidad) corresponde únicamente a los preceptos activos, que se perciben, mas no se relaciona con los preceptos pasivos, ya que éstos no se distinguen.

De estas palabras se aprende que la persona debe vivir santificando el Nombre de ELOHÍM. por medio de los preceptos activos se distingue que la persona esta haciendo lo que ADONAY le ordeno, y por ende santifica su Nombre.

El precepto de “Kedoshím serán…” no corresponde a quien muere santificando el Nombre de ELOHÍM, sino a quien vive santificando el Nombre de ELOHÍM. Este es el nivel mas elevado.

Es decir, entregar el alma para morir santificando el Nombre de ELOHÍM tal vez ocurra una sola vez, mas servir a ADONAY con temor y con amor cada día y cada momento por un tiempo indefinido, pero con certeza, significa vivir santificando el Nombre de ELOHÍM. es acerca de esto que esta escrito “Kedoshím serán…”.

Tamar estuvo dispuesta a ser arrojada al horno ardiente y no avergonzar en público a Yehudá, que sin duda es un acto que engrandece el Nombre de ELOHÍM. Sin embargo, el hecho de que Yehudá reconociera su error le dio el merito de obtener el reinado y de que de su simiente viniera YESHÚA HAMASHÍAJ, el redentor. El proceder de Tamar, quien estuvo dispuesta a morir engrandeciendo el Nombre de ELOHÍM, fue un solo acto, mas Yehudá, al haber dicho: “Ella tiene razón”, fue un acto que implica vivir santificando el Nombre de ELOHÍM, soportando la vergüenza constantemente, Tamar estuvo dispuesta a morir y Yehudá a vivir santificando el Nombre de ELOHÍM.

ADONAY examino a nuestros Patriarcas: Avraham con diez pruebas, a Yitzjak con la prueba del sacrificio; pero, ¿Dónde o cuando ADONAY puso pruebas a Yaakov? Podemos decir que el hecho de que Yaakov viviera con Esav y con Labán, haber pasado0 el sufrimiento con Diná y con Yosef, y haber bajado a Egipto fueron circunstancias del acto de vivir santificando el Nombre de ELOHÍM. esta fue la verdadera gran prueba.

Estas son algunas de las normas para crecer en Kedushá (santidad)
Respetar a los padres, Observar el Shabat, No adorar falsas deidades, hacer magia o sacrificios humanos, No mutilarse o tatuarse, No realizar mixturas antinaturales, No comer frutos del árbol en los primeros 3 años de ser plantado, Mantener una vida sexual dentro de los marcos permitidos

Leyes de compasión y justicia, especialmente hacia los desamparados:
Dejar los rincones del campo para que recolecten los pobres, Comerciar con honestidad, Tener pesos y medidas justos, Ser un juez imparcial, Ser un juez que promueve la misericordia dentro de la ley, No tomar posesiones ajenas sin permiso, No quedarse con el dinero de los jornaleros, No dar consejos perjudiciales, No difamar al inocente, No extraviar al ciego o incauto, Salvar al que está en peligro, Amonestar amorosamente al que se está equivocando, No avergonzar al prójimo, No guardar rencor ni vengarse, Amar al prójimo como a uno mismo

AMAR AL PRÓJIMO
“Lo que tu odias, no se lo hagas a tu semejante. Esta es toda la Toráh, el resto es su explicación. Ve y estudia”.

También en la Parasháh Kedoshím se encuentra la frase que Rabí Akiva enseñó que se trata de un principio cardinal de la Emunáh judía y sobre la cual Hilel dijo: “Esta es toda la Toráh, el resto es comentario”  ¡Ama a tu prójimo como a ti mismo!.

Si observamos, la primera Tabla de los Aseret HaDivrot (Diez Mandamientos) comienza con “YO soy tu ELOHÍM”, y la segunda comienza con “No asesines”. ”No matarás” es la continuación de “YO soy tu ELOHÍM”. ¿Por qué? Pues quien mata esta cometiendo una falta a ELOHÍM, ya que la persona posee una chispa de ADONAY, entonces todo lo relacionado con el prójimo proviene de las órdenes vinculadas entre el hombre y ELOHÍM.

La prueba de todo lo expuesto está concentrada en “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo” ¿Cómo continúa? “YO soy ELOHÍM”. Respetar y amar a un semejante significa hacerlo con ELOHÍM; YESHÚA HAMASHÍAJ lo demostró para nosotros: “El hombre debe ser una semejanza de ELOHÍM, pues así fue creado en un principio”.

PARASHAH AJARÉI MOT (Después de la muerte)

PARASHAH AJARÉI MOT (Después de la muerte)

“Y los vomitará la tierra si la impurifican, de la misma manera que expulsó a los pueblos que están ante ustedes” (Vayikrá 18: 28).

¿Alguna vez nos preguntamos que fue lo que mantuvo al pueblo Hebreo sin asimilarse entre los egipcios o el resto de las naciones? Seguramente si, pero quizás desconocemos la respuesta correcta. La realidad es que no cambiaron ni sus ropas, ni sus nombres, ni su lengua. En esta Parasháh recibimos una orden explícita: “Como la obra de la Tierra de Egipto donde residieron no harán y en sus leyes no se encaminarán”.

“En su idiosincrasia no se encaminarán”

Así como cuando una mujer se impurifica (nida), debe contar siete días limpios para purificarse, nosotros debemos contar siete semanas (La Cuenta del Omer). ¿Por qué? En La Cuenta del Omer se menciona claramente וספרתם לכם (Ustartem lajem) “Y contarán ustedes individualmente”. ¿Qué hay que controlar? No volver a tener algún resto de Tumbá (impureza), internamente.

“Ser hijo del ALTÍSIMO implica ser diferente”.

Esta Parasháh nos relata que después de la muerte de los hijos de Aharón, Nadav y Avihu, ELOHÍM manda que sólo el Kohén Gadol puede entrar una vez al año, en Yom HaKipurím al cuarto más interno del Mishkán para ofrendar el ketoret (insienso). El Kohén Gadol presenta los Korbanot que son exclusivos de Yom HaKipurím, incluyendo dos carneros idénticos que se designan al azar. Uno es «para ADONAY», y se ofrece en el Mikdash, y el otro es «para Azazel», en el desierto.

La Parasháh Ajaréi Mot también nos dice de la prohibición del consumo de sangre, y detalla las leyes de relaciones prohibidas, prohibiendo el incesto y cualquier otra relación sexual inapropiada.

En Egipto fuimos victimas de la influencia del medio que nos rodeaba. Aunque estamos dispersos en el mundo y todo lo que tenemos a nuestro alrededor nos repercute, ya hemos recibido la Toráh, ya sabemos de que manera comportarnos. La Toráh fue dada para que la persona viva, pero lo que tenemos que cuestionarnos es ¿En que consiste la vida? Principalmente en no imitar a los pueblos vacíos, ni en su manera de vestir ni en su forma de hablar. Saber que realmente vivir es poder disfrutar y para ello necesitamos la Toráh. Las apariencias engañan; no creamos que aquella persona vacía de todo contenido espiritual está feliz.

PARASHÁH METZORÁ (LEPROSO)

PARASHÁH METZORÁ (LEPROSO)

“A través de mi cuerpo contemplaré a ADONAY”

Esta será la ley del que saca un mal nombre a su compañero, pues la palabra ערצמְ (Metzorá – leproso) es la abreviatura de  רע םש מוציא “Esta es la ley del que difama”. Esto es un juego de palabras, pues en realidad el leproso lleva el nombre רועע (tzarua). La Toráh al poner la palabra Metzorá en lugar de Tzarua intenta marcar el origen dl termino, pues ¿De donde proviene el Tzaraat (lepra)? de Mearsha.

La lepra fue algo especial para el pueblo de Yisrael, esto quiere decir que las llagas son un regalo y una bondad que ELOHÍM concedió a su pueblo, son una bondad pues nos lleva a la reflexión. Cuando aparecen en las casas, en las ropas o en la piel, vienen para despertar a la persona.

Entonces ¿Cuál es el castigo de quién provoco esta situación?. Que lo aparten a él de la sociedad “Fuera del campamento habrá de residir”. Es decir, se cumple la ley de Midá Kenegued Midá. El aparto a un semejante de la comunidad, del cielo lo apartan a él.

Los 7 días que el leproso estaba apartado, eran para el días de reflexión. No lo apartaban por tener una enfermedad contagiosa, sino para que sienta la soledad en su propia piel. Si esto no lo comprende durante esa semana de apartamiento, se le dará otra semana hasta que se arrepienta a través de su reflexión.

Si hablamos de la verdadera lepra, esta no se cura en una semana y para la misma no se aparta a la persona enferma, sino, se la medica. Por eso decimos que se trata de un regalo de ADONAY pues en 7 días, puede revertir la situación.

Luego de la mejoría de los signos físicos, se debía proceder a un ritual que incluía korbanot (ofrendas) e inmersiones en la mikvéh, tras lo cual el Kohén podía declararlo “puro”. Obviamente que el proceso era incompleto si carecía de Teshuváh, completo y sincero retorno a la senda de la corrección.

El proceso a través del cual el Metzorá recuperado es purificado por el Kohén con un procedimiento especial que incluye dos palomas, agua de un manantial, una vasija de barro, un pedazo de madera de cedro, una cinta de color púrpura y un ramo de mirto.

Lashón hará (lengua maligna). El Judaísmo describe la calumnia como la transmisión, o ser causa directa o indirecta, de pasar cualquier información negativa sobre otra persona.
La calumnia esta prohibida aún cuando (en raros casos), la información transmitida sea totalmente cierta.

Bamidbar 12: Se sobrentiende que Miryam fue declarada culpable por calumniar o al menos chismorrear de su hermano Moshéh, siendo castigada con la lepra. Dentro de la literatura judía esta historia es un ejemplo de calumnia.
«Aquel que ha llevado a otros a la soledad y al confinamiento a través de la calumnia, debe ser castigado de la misma manera”.

Decía Yob: “Si quiero conocer a ELOHÍM y también su pensamiento, debo observar mi cuerpo. A través de mi cuerpo contemplaré a ADONAY”.

La Lashón Hará es tan mala que no afecta el cuerpo, sino el alma de quien se habla mal.

Por eso YESHÚA comentó “Pero Yo les digo que todo aquél que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: ‘Insensato (Inútil)’ a su hermano, será culpable ante la corte suprema (el Sanedrín); y cualquiera que diga: ‘Idiota,’ será merecedor del infierno de fuego. Matityah 5:22”

PARASHÁH TAZRÍA (Ella concibe)

PARASHÁH TAZRÍA (Ella concibe)

“…Una mujer cuando engendrare y diere a luz a un varón…” (Vayikrá 12:2).

Leyes de Pureza e Impureza ritual. Una mujer que da a luz debe pasar por un proceso de purificación, hacer la inmersión en una Mikvéh y traer Korbanot. “Cuando una mujer concibe…” (Vayikrá 12:2).

Todos los varones que nacen deben ser circuncidados en el octavo día. Y en el día octavo, habrá de ser circuncidada la carne de su prepucio” (Vayikrá 12:3). La enfermedad de metzoráh es algo parecido a la lepra por causa de lashón hará.

Cuando una persona habla lashón hará demuestra que no tiene idea del poder del habla. Al hablar lashón hará, se despierta a un acusador en el Cielo, no solamente contra el objetivo de su lashón hará, sino también contra sí mismo. La Toráh ordena que el transgresor sea traído al Kohén y el cuerpo se le llena de tzaráat, para que todos lo vean, y hasta que el Kohén pronuncie la palabra «Impuro», se lo sigue considerando totalmente puro. Del mismo modo, no puede retornar a su antigua situación hasta se haya curado por completo y el Kohén pronuncie la palabra «Puro».

Tzaráat es un a plaga supernatural, que también puede afectar ropas. Si aparecen manchas blancas o rosas en la piel de una persona (rosas o verdosas en las ropas). El Kohén es llamado y juzgando los diferentes signos, como un incremento en el tamaño del área afectada, luego de una cuarentena de siete días, el Kohén dictamina la mancha como impura o pura. “El Kohén mirará y he aquí que la mancha no cambió de color” (Vayikrá 13:55).

Una persona afligida con Tzaráat debe vivir confinada, sola fuera del campamento hasta curarse; toda la ropa debe ser quemada. La Toráh describe el procedimiento de purificación que debe llevar a cabo un metzorá (quien padece tzaráat) luego de desaparecida la mancha. El procedimiento dura una semana e incluye la presentación de korbanot, así como inmersiones en la Mikvéh.

 ELOHÍM le encomendó a cada órgano una tarea especial y cada uno de ellos nos deberían alentar para que los empleemos sólo para los usos benéficos que ELOHÍM desea. La lengua fue otorgada para que pronuncie las palabras de la Toráh, tefiláh, y para que beneficie al prójimo.

“Todos los defectos la persona ve, excepto los propios.” (Negaim 82, mishná 5).

Que ELOHÍM nos dé el mérito de ver nuestros defectos y las virtudes de nuestro compañero.

Abre tu boca, juzga justicia. (Mishley 31: 9).