En nuestro contexto latinoamericano de habla hispana hemos recibido a través de la Escritura (Biblia) en nuestro idioma una enseñanza que nadie ha refutado, y esa enseñanza es: que Dios es el creador del universo. Y a este Dios también se le reconoce como Señor de todo, y se le asocia con un nombre “propio” por decirlo muy simplificadamente que hemos leído en la mayoría de las ocasiones comoJehová, o Yahweh, dependiendo de la versión que estemos leyendo.

Sin embargo, esta enseñanza básica que vemos en el libro de Génesis 1:1 que dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” trae una enseñanza que por básica y elemental nunca se ha cuestionado, ni mucho menos desafiado. La enseñanza a la que me refiero es a la siguiente: Afirmamos que quien creó el cielo y la tierra esDios… y nunca nos preguntamos en realidad ¿Quién es Dios?… ¿Porqué se llamaDios?… ¿Es Dios, Dios?…

Todo creyente con un nivel básico de conocimientos de la Escritura (Biblia) sabe que son 70 libros los que la componen, 43 (5 libros de Salmos) de ellos conforman lo que se conoce como el Antiguo Pacto [(Antiguo Pacto) (de Génesis a Malaquías)], y 27 libros conforman el Nuevo Pacto [(Nuevo Pacto) (de Mateo a Apocalipsis)]. Y se sabe de manera básica que el Antiguo Pacto [(A.P.)] fue escrito casi en su totalidad en hebreo y unas pequeñas porciones en arameo, y que el Nuevo Pacto [(N.P.)] casi en su totalidad fue escrito en griego. Y es este punto importante para nosotros el que se ha descuidado por los creyentes en Dios, de manera voluntaria, no porque no haya forma de profundizar en el tema, sino por omisión voluntaria por la obviedad del término, (aunque muchos estudiosos han profundizado en este tópico de estudio), y de la misma manera que sabemos los libros de la Escritura (Biblia) y sus idiomas originales en que se escribieron, un estudiante con niveles básicos de preparación teológica sabe que la palabra que se usa en el Antiguo Pacto [(A.P.)] para referirse a Dios, es en realidad la Palabra ELOHÍM (Usada un poco más de 2570 veces). Génesis 1:1 en hebreo dice:

Gen 1:1בראשׁית ברא אלהים את השׁמים ואת הארץ׃
Gen 1:1 Bereshít bara ELOHÍM álef vetáv ashamáyim et haaretz:
Gen 1:1 “En el Principio creó ELOHÍM Álef VeTáv el cielo y la tierra”

Siendo ELOHÍM el nombre más usado para referirse exclusivamente al “ELOHÍM” de Yisrael, tal y como se manifestó a Moshéh en la zarza ardiente en el libro de Éxodo 3:6.

Este versículo se encuentra en todas las traducciones así: “Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.”

Donde la palabra Dios no existe en el original hebreo, ya que aparece la contracción para referirse a: ELOHÍM de, cómo: ELOHEY Avraham, ELOHEY Yitzjak, y ELOHEY Yaakov quienes son los patriarcas del pueblo de Yisrael que es el pueblo de ELOHÍM; y la expresión donde dice: porque tuvo miedo de mirar a ELOHÍM.”

ויאמר אנכי אלהי אביך אלהי אברהם אלהי יצחק ואלהי יעקב ויסתר משׁה פניו כי ירא מהביט אל־האלהים׃

Este conocimiento es básico y ha estado al alcance de todos los creyentes que han querido profundizar en el conocimiento de la verdad.

La Palabra ELOHÍM en su etimología y uso ha tenido diferentes acercamientos, desde el uso que le dan F.C. Baur (Symbolik und Mythologie, I, 304), y Hellmuth-Zimmermann (Elohím, Berlin, 1900) donde: “hacen a Elohím una expresión de poder, grandeza y totalidad”, como una forma de acercamiento después de considerar las raíces que consideran ellos como base etimológica y desarrollo histórico y teológico del nombre. Hay quien realiza el acercamiento al término como plural de dioses, y al ser acompañado con un artículo definido siempre en singular ha hecho que muchos cristianos vean de manera supuesta la trinidad en ELOHÍM, quien en un sentido teológico neotestamentario es El Padre, El Hijo, y el Espíritu Santo, siendo un solo Dios manifestado en tres personas.

No siendo así para el pueblo Yehudím Meshijiím, porque ELOHÍM de la Escritura (Biblia) es uno solo y único en tres manifestaciones. Y claro está, el acercamiento de los mismos Judíos, quienes usan el nombre de ELOHÍM, es para hacer referencia al Creador del Universo las veces que sea necesario. Para referirse al tetragrámaton יהוה (YHVH) siendo este su nombre apartado se usa el vocablo ADONAY, el cual se usa para la lectura y devoción personal, pero no se usa de manera común fuera de ese círculo íntimo de adoración.

Podemos concluir a esta breve introducción que Dios, no como concepto teológico y religioso, sino como nombre, no existió en la mente de ELOHÍM cuando se reveló a sí mismo al hombre desde el huerto del Edén, y que por lo tanto, si tomamos en cuenta la evidencia interna de la misma Escritura (Biblia) en su idioma original, y el uso actual que le dan a la palabra ELOHÍM los mismos judíos que siguen teniendo como lenguaje el hebreo, es correcto, y bíblico en su sentido más elevado, que usemos el vocablo ELOHÍM en lugar de Dios.

Ahora, insistiendo el mismo tema, podría haber quien diga que es un asunto de menor importancia, pero,

¿Sabías que Dios es Zeus?

Al momento de realizar la primera traducción de la Escritura (Biblia) en la era cristiana cuando Jerónimo de Estridón (católico) tradujo el Nuevo y Antiguo Pacto del original hebreo y griego al latín en una versión conocida como: “Vulgata latina” (Entre el 382 al 405 de nuestra era) introdujo de manera consciente y voluntaria el término “Deus” para la palabra griega “Theos”, que según los traductores de en la Septuaginta (o versión de los Setenta, y que fue la primera traducción del Antiguo Testamento al griego) es la palabra que sustituyó a ELOHÍM, siendo que en el sentido teológico, etimológico e histórico, el nombre dado a los judíos era único, al referirse al “ELOHÍM” de Israel y que por lo tanto, ELOHÍM debió haber pasado de la misma forma transliterado al griego, y luego al latín, y luego a cualquier otro idioma.

Un ejemplo de esto es el uso del nombre del rey David y del patriarca Avraham en el Nuevo Pacto (N.P) en Mateo 1:1

Mateo 1:1 en hebreo, dice:ספר תולדת ישוע המשיח בן־דוד בן־אברהם׃
Trasliteración: Sefer toldot YESHÚA HAMASHÍAJ ben DAVID ben AVRAHAM:
Mateo 1:1 en griego, dice:Βίβλος γενέσεως ᾿Ιησοῦ Χριστοῦ, υἱοῦ Δαυΐδ, υἱοῦ ᾿Αβραάμ.
Trasliteración: Biblos genesis Iesous Cristos uihos David uihos Abraham.

Mateo 1:1 en versión Reina-Valera 1960, dice:Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
Mateo 1:1 en inglés, en la versión King James, dice:The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.

Creo que resalta lo siguiente: en hebreo es YESHÚA HAMASHÍAJ y en griego se convierte en Iesous Christos, y luego en castellano en Jesucristo, y en inglés en Jesus Christ. (Ahora ven porque el autor usa el nombre en hebreo de YESHÚA HAMASHÍAJ). Porque en hebreo, vemos: David, en griego: David, en castellano es: David, en inglés David es: David. Y David como nombre hebreo no sufre modificaciones al pasar de idioma en idioma, pero el nombre del ELOHÍM de Israel fue cambiado al uso común para la deidad del imperio griego y romano: Dios.

Teniendo cuenta que Deus o deidad, o Dios tiene un desarrollo lingüístico que se enraíza en la palabra griega Δίoς (lit. Dios, genitivo) que se deriva de Ζεύς (Lit. Zeus, nominativo) en el griego clásico, y que es el Padre de los dioses en la cultura griega, y quien del título “Zeus Pater” (Zeus Padre) se deriva el nombre “Jupiter” (Iupiter” en latín) que es el equivalente al Zeus griego. Vemos entonces que si Dios, en castellano, viene de Deus (deidad, en latín) y viene de (Dios, genitivo de Zeus en griego) , no hay manera, que un creyente en el “ELOHÍM” de Avraham, de Yitzjak y de Yaakov, sabiendo todo esto, siga siendo indiferente a vocablo de “Dios” y mantenga una postura cerrada hacia el Nombre con el que se revela a SU pueblo e hijos, y como se revela a todos aquellos que tengan oídos para oír, y estén dispuestos a caminar en ÉL en todas las cosas.

Entonces, ELOHÍM, en su sentido etimológico es “Poderoso, Grandioso y Total”.

En su sentido Bíblico e histórico es el ELOHÍM del pueblo de Israel, y como dice el Shaliaj Shaúl en Romanos 9:4,5: “que son israelitas, de los cuales son la adopción, el esplendor, el pacto, la promulgación de la Toráh, la celebración y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino MASHÍAJ, el cual es ELOHÍM sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén”.

En su sentido teológico neotestamentario, este ELOHÍM es también nuestro ELOHÍM ya que todos los que hemos creído en MASHÍAJ YESHÚA somos hijos de ELOHIM (Gálatas 3:26).

Por lo que la palabra “Dios” debe ser desechada de nuestro hablar, ya que es invocar un nombre de una deidad pagana para referirnos al único ELOHÍM viviente, creador del cielo y de la tierra, y quien es digno de suprema adoración. No temamos en caminar en esto, porque llevamos en nuestro contexto más de 500 años con el nombre de “Dios” introducido al castellano por los primeros traductores quienes cometieron, según la iglesia católica romana de esa época, el grave delito de haber puesto los libros sagrados en la lengua común del pueblo al que servían. Ellos no tuvieron la revelación ni capacidad de profundizar más en estos temas, ya que lo que les urgía era predicar que la salvación era por pura emunáh (fe) y por la palabra de ELOHÍM por su puro amor y magnificencia.

Por estos 500 años de uso, la palabra “Dios” ha cobrado fuerza y arraigo al grado de que muchos han expuesto su vida e incluso ofrendado por Dios, o por Zeus, por Dios, Deus o Deo, y no por el ELOHÍM que hizo lo cielo y la tierra, quien envío a su único hijo a morir por nuestros pecados y quien nos ha adoptado en su familia. Pero ahora en este tiempo entendemos que al “ELOHÍM” que encontramos en la Escritura es el ELOHÍM del pueblo de Yisrael, y el ELOHÍM de todos aquellos que por la fe son adoptados en la familia ELOHÍM a través de la fe en su hijo YESHÚA HAMASHÍAJ. No tengamos, pues, temor de invocar su nombre como Él nos lo revela, creo que es un paso más para acercarnos a la pureza de la palabra de ELOHÍM.

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