“Contarán cincuenta días hasta el día después del séptimo shabat”

Contar los días nos permite alcanzar la pureza antes de Shavuot.

¿Qué conexión hay entre contar los días y la pureza?

Antes de la Creación todo era Uno – La Unicidad de ELOHÍM. Cuando se produjo la Creación, se creo pureza, permitiendo que la persona se una a ELOHÍM y se vuelva apartado o, por el contrario, descienda hacia la impureza. La impureza es sinónimo de mentira, que se basa en una multiplicidad y diversidad de posibilidades (como opuestas a la verdad, que es Una). La mentira puede asentarse allí donde existe mas de uno, al igual que la impureza que puede manifestarse a partir de la pureza.

Para ascender de la impureza a la pureza, debemos liberarnos de la mentira. Habiendo merecido el Éxodo, al dejar detrás, en Egipto, la mentira y la impureza, ascendimos a la pureza específicamente a través de la Cuenta del Omer. Es decir, retornamos a la raíz de la mentira – al numero 1 – y comenzamos a contar. Conectamos cada número con el numero 1, con el ELOHÍM único. Así contar los días lleva a la pureza.

La Cuenta del Omer nos enseña que nuestros días están numerados y que finalmente deberemos rendir cuentas por cada día de nuestras vidas. Ningún día debe desperdiciarse, ELOHÍM no lo permita, como esta implícito en el versículo “Cuenten para ustedes… siete semanas completas” (Vayikrá 23: 15).

La Cuenta del Omer también nos prepara para Shavuot, la Festividad que conmemora la Entrega de la Toráh. La Toráh se adquiere “Contando cada día”, es decir, haciendo que cada día cuente, llenándolo de buenas acciones que testifican de nuestra intención de servir a ELOHÍM. La Toráh llama a este proceso “La Cuenta del Omer”, dado que el Omer es una medida, aludiendo nuevamente a la idea de que nuestros días están numerados y que debemos “Estar a la medida” de nuestras capacidades y responsabilidades.

Mas aun, la Cuenta del Omer instila esperanza en todos aquellos que desesperan: ¿De qué valen todos mis esfuerzos si no estoy logrando nada?. Si reconocemos que cada día cuenta, no dejaremos que pase ni un día sin tratar al menos de hacer algo bueno.

Contarán cincuenta días… y entonces traerán una ofrenda vegetal de grano nuevo

Las siete semanas de la Cuenta del Omer corresponden a los siete atributos de Jesed (Amor) hasta Maljut (Reinado). Al contar cuarenta y nueve días o siete semanas, eliminamos y rectificamos cada nivel de cada atributo. Shavuot es la culminación de esa cuenta. Así , primero llevamos una ofrenda (animal) en Pesáj y luego comenzamos a contar el Omer. Después nos elevamos y llevamos una ofrenda de trigo en Shavuot, demostrando que hemos ascendido al nivel de ser humano.

La ofrenda vegetal representa los juicios y las restricciones. Al llevar la ofrenda vegetal, la persona toman sus Tzimtzumím (restricciones) y asciende mas allá de ellos. De la misma manera, durante la Cuenta del Omer, que contamos para llevar la ofrenda vegetal de grano nuevo, debemos contar y delinear cada día para establecer sus Tzimtzumím. Entonces podemos ascender mas allá de esas restricciones y alcanzar el nivel numero cincuenta.

Seora (cebada), es similar a Searot (cabellos). Los cabellos se nutren de la materia externa del cerebro (de las células de la cabeza cercanas al cerebro) y representan los excesos en la vida de la persona, sus dudas, confusiones y demás.

Es necesario saber que cada pensamiento y cada duda posee una medida y un limite. No debe intentarse comprender lo que esta mas allá de uno; ni permitir que la mente divague fuera de esos limites. Las semanas de la Cuenta del Omer deben ser “Completas”, pues la persona debe tomar la perfección de cada día y de cada pensamiento.

Entonces podrá recibir la Toráh. El cabello alude a todo esto, pues el mínimo movimiento que se haga hacia pensamientos puros o un movimiento similar hacia los malos pensamientos, es suficiente para salvar a la persona de lo malo o llevarla hacia un destino nefasto.

“De sus habitaciones traerán dos panes para ofrenda mecida: serán de dos decimas de una efa de flor de harina cada uno; serán horneadas con levadura. Son primicias para ELOHÍM” (Vayikrá 23: 17).

Dos panes

Los dos panes ofrecidos en Shavuot simbolizan la Toráh escrita y la Toráh oral. Estos panes están hechos de Jametz (representando el intelecto que se expande), dado que los “Dos panes” implican un gran intelecto.

Shavuot también es conocida como Atzeret

Shavuot es llamada Atzeret (Asamblea), de la palabra Atzor (Reunión, Asamblea), dado que la Toráh, que fue dada en Shavuot, tiene el poder de unir las almas. Así afirman las Escrituras: “Ellos acamparon en el desierto; él acampo allí” (Shemot 19: 2). Implicando que la Toráh unió al pueblo.

“Cuando cosechen la mies de su tierra, no acabarás de segar el extremo del campo, ni espigarás tu tierra segada: para el pobre y para el extranjero los dejarás. Yo soy ELOHÍM, tu ADONAY”. (vAYIKRÁ 23: 22)

Cuando cosechen la mies

La Toráh nos ordena realizar varias Mitzvot en el momento de la cosecha, tales como dejar las gavillas caídas y reservar una esquina del campo para los pobres. Estas son Mtzvot de Tzedakáh. Mediante las Mitzvot de dejar las gavillas caídas y reservar una esquina del campo, se purifica la cosecha.

No acabará de segar el extremo del campo

La Toráh le ordena a la persona no cosechar todo para su beneficio material. Mas bien, debe asegurarse de dejar algo para los pobres. De la misma manera, uno debe dejar algo de sus comidas y no satisfacerse completamente. “Para el pobre los dejarás”, para tu propia alma, que esta pobre en el exilio. De esa manera, podrás fortalecer tu alma y hacerla volver a su nivel adecuado.

La Cuenta del Omer nos ayuda a prepararnos para Shavuot al contar cada día hasta la Festividad con anhelo y deseo de recibir la Toráh. De esto podemos aprender que el deseo de realizar una Mitzváh es tan importante como la Mitzváh misma.

La Cuenta del Omer alude a los obstáculos que nos enfrentan cuando aspiramos a recibir la Toráh en Shavuot. Debemos fortalecernos cada día y mantenernos firmes p0ara superar los obstáculos que intentan impedirnos recibir la Toráh.

Allí en el Monte Sinaí, ELOHÍM se revelaría a nosotros por siempre, en una nueva forma más poderosa. Para todos los creyentes en YESHÚA HAMASHÍAJ, la Toráh que fue entregada en el Monte Sinaí representa la Palabra de ELOHÍM. El creyente en YESHÚA HAMASHÍAJ experimenta espiritualmente la Festividad de Shavuot cuando el RÚAJ HAKODÉSH le revela la Palabra de ELOHÍM en una forma más profunda y poderosa y su entendimiento y deseo por la Toráh se incrementan de la misma forma.

A %d blogueros les gusta esto: