“Cuando enciendas las velas…” (Bamidbar 8: 2). 

El Kohén Aharón le es confiada la labor de encender las velas de la Menoráh.

Aharón se preocupa y sufre por no haber participado en los sacrificios. Entonces le dice ELOHÍM: “Si tu sufres por no tener parte en la Mitzváh, por no haber acercado sacrificios; si te duele no tener el privilegio de cumplir el mandamiento, entonces tu mérito es mayor que el de ellos”. Es decir, el hecho de acongojarse por no haber cumplido una Mitzváh, revela la grandeza de la persona. A esto se refirió ELOHÍM cuando dijo Aharón “Tu mérito es mayor que el de ellos, y por eso merecerás encender la Menoráh todos los días”.
La grandeza de la persona se mide en función del anhelo, la relación y la manera de cumplir las Mitzvot. Esta actitud, la voluntad de vivir apegado a las Mitzvot, asegura vivir alejado del pecado. Cuando la persona reconoce la importancia de una Mitzváh le duele incluso estar exento de cumplirla.
La nube de ELOHÍM arriba del Mishkán era la señal para que el campamento continuara su viaje. Moshéh  recibe la ordenanza de hacer dos trompetas de plata, para anunciar el comienzo del viaje del campamento.
A veces la nube estaba sobre el Mishkán pocos días; acorde con la palabra de ELOHÍM acampaban y acorde con la palabra de ELOHÍM viajaban.

“Sucedió que el pueblo empezó a quejarse de su mala suerte a los  oídos del ETERNO…” (Bamidbar 11:1).

Todos los milagros son olvidados por el pueblo, y desde las  alturas espirituales a las cuales se elevaron, descendieron a un profundo  pesimismo y descontento, y a pesar de haber ya probado el maná. ELOHÍM hizo que un fuerte viento arrastrara una gran cantidad de codornices desde el mar. El pueblo juntó las codornices, pero cuando comenzaron a comerlas, muchos de ellos cayeron muertos.
Moshéh designa 70 ancianos, para asistirlo con la carga de gobernar al pueblo.
Miriam, la hermana de Moshéh, fue castigada con Tzaarat (lepra) por Lashón hará en contra de Moshéh. Después de permanecer una semana fuera del campamento fue sanada.

Vivimos en un mundo de oscuridad y en ese mismo mundo podemos encontrar la luz. ¿Qué significa eso? El hombre, como investigador, en su afán de escudriñar todo el universo, muchas veces descubre que en medio de tanto escepticismo a todo lo espiritual, se puede encontrar una luz un poco escondida, una luz tenue, la luz de YESHÚA HAMASHÍAJ. 

ELOHÍM les dejo a sus criaturas luces ocultas para que las descubran y las saquen a relucir. La reacción correcta sería expresar ante cada descubrimiento: ¡Cuán grandes son tus obras ADONAY, todas las hiciste con sabiduría!.

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