“Y dijo ADONAY: Hagamos un hombre a nuestra identidad y semejanza”  (Bereshit 1: 26).
La Parasháh Bereshit trata sobre el principio de la Creación, el mundo era vacío, y dentro del universo, no tenía forma ni orden y durante seis días, ADONAY creó y ordenó cada cosa.
El primer día creó la luz y la oscuridad; el segundo día separó las aguas del cielo y la tierra; el tercer día juntó las aguas en un lugar; el cuarto día creó el sol y la luna ubicándolos en el Cielo; el quinto día creó a los seres del mar y a las aves; el sexto día creó reptiles, animales y por último al hombre (Adam). El Séptimo Día, ELOHÍM “descansó de toda Su obra” y lo aparto “El Shabat”. ADONAY consideró que no era bueno que el hombre estuviera solo, así fue que durmió al hombre y de una costilla suya dio forma a una mujer “Javá”. ELOHÍM ubicó a ambos en el Gad Edén, en donde podían vivian y podían comer todo tipo de fruto, pero no así del «Árbol del Conocimiento». La astuta serpiente sedujo a Javá para que comiera del fruto prohibido y diera de comer a Adam. ELOHÍM los castigó expulsándolos del Gad Edén y a partir de entonces debieron sustentarse con su propio trabajo y a la mujer con los dolores cuando diera a luz. La serpiente también fue castigada arrastrándose sobre la tierra y comiendo del polvo.

Romanos 5: 12-15: Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adam hasta Moshéh, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adam, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de ELOHÍM por la gracia de un hombre, YESHÚA HAMASHÍAJ. Los hombres se convirtieron en pecadores por naturaleza; Adam transmitió a todos sus descendientes la naturaleza pecadora inherente que llego a poseer a causa de su primer acto de desobediencia. Hasatán el padre del pecado, trajo primero la tentación a Adam y Javá.
Tanto Adam como MASHÍAJ fueron similares en el sentido de que sus actos afectaron a muchos otros uno para mal y otro para bien, la transferencia del pecado de Adam a la justicia de YESHÚA HAMASHÍAJ que se acredita al creyente. Adam y Javá tuvieron dos hijos, Caín y Hével. El primero fue agricultor y el segundo pastor. Los dos llevaron Korbanot ante ELOHÍM y Hével llevó lo mejor de sus productos mientras que Caín lo más inferior de sus cosechas, teniendo ambos grandes recursos; Hével cuido su Korban (de animal) desde que nació, lo bien alimento y cuido para que fuera perfecto y mientras que Caín su Korban del reino vegetal lo que necesitaba para crecer era tierra, agua y luz, lo que nos enseña que Caín no se esforzó en nada.
ADONAY aceptó la ofrenda de Hével, no así la de Caín, hecho que lo enojó grandemente y que provocó su decisión de matar a su hermano Hével.
Matiyah 5: 24: “Deja tu Korban allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu Korban”.
ELOHÍM sabía que Caín odiaba a su hermano y este es otro hecho por el cual no fue aceptado su Korban.
Posteriormente ELOHÍM inquirió a Caín sobre dónde se encontraba su hermano, habiéndole respondido que “él no era el guardián de su hermano”. ADONAY lo castigó y fue forzado a deambular por el mundo y ordeno que nadie lo matara sino aquel que lo matara seria siete veces maldito: esto es porque Caín debía de sufrir parte de su castigo aquí en la tierra y nadie debía impedirlo queriéndolo matar. Adam fue creado a imagen y semejanza de ADONAY, y él a los ciento treinta años tuvo un hijo a su imagen y su semejanza, llamado Shet, a los ciento cinco años Shet tuvo a Enosh, él a los noventa años tuvo a Kenán, quien a los setenta años, tuvo a Mahalalel y este a los sesenta y cinco años tuvo a Iared, quien a su vez a los ciento sesenta y dos años tuvo a Janoj el que a los sesenta y cinco años tuvo a Matushelaj, que a los ciento ochenta y siete años tuvo a Lamec que fue el padre de Noaj y lo tuvo a los ciento ochenta y dos años, poniéndole ese nombre pues dijo “Éste nos dará descanso del trabajo de nuestra obra y del sufrimiento de nuestras manos, a causa de la tierra que ADONAY ha maldecido”. Noaj Tuvo tres hijos; Shem, Jam y Iafet.
Después de la muerte de Shet la humanidad se sumerge en maldad, violencia e inmoralidad.
Y ADONAY dijo: “Disolveré de la superficie de la tierra al hombre que he creado; desde el hombre hasta el animal, hasta los rastreros y hasta los seres que vuelan por el cielo, porque Me arrepiento de haberlos hecho”. Pero Noaj halló gracia ante los ojos de ADONAY.

A %d blogueros les gusta esto: