«Y fue al octavo día…» (Vayikrá 9:1).

El período de Inauguración del Mishkán duró siete días, y la Shejináh se posó en el octavo día.

Ese día fue honrado con diez acontecimientos para indicar que el último día de la Inauguración no era menos importante que el día en que se creó el universo. Por lo tanto, así como se creó el mundo por diez declaraciones, así también la consagración del Mishkán se destacó por diez características especiales.

1. Ocurrió el primer día de la semana (domingo); el mismo día que comenzó la creación del universo. Esta exposición del Midrash nos enseña que hay una relación entre el último día de la Inauguración del Mishkán y el primer día de la creación del mundo. Desde el comienzo de la Creación hasta que la Shejináh descendió al Mishkán, al universo le faltó perfección espiritual. En este día, el objetivo de la Creación se había cumplido. 2. Este primer día del mes de Nisán, se diferenció por los Korbanot (ofrendas) de los Nesiim y sus Sacrificios de Consagración (Bamidbar 7:12- 88;  Parasháh Nasó, «La ofrenda de Nesiim de Sacrificios de Consagración para el Altar.») 3. Por primera vez, los Kohaním realizaron la Avodá (servicio). Hasta ese momento, el primogénito estaba a cargo de ofrendar sacrificios. 4. Por primera vez, se trajeron sacrificios de la comunidad. 5. El fuego Celestial descendió y consumió las ofrendas. 6. Por primera vez, los sacrificios fueron consumidos dentro del área específica prescripta por la Toráh; antes se los podía comer en cualquier parte. 7. En este día la Shejináh se estableció en el Mishkán. 8. Los Kohaním bendijeron al pueblo con la Bendición Sacerdotal (Birkat Kohaním). 9. Por primera vez se prohibieron los altares privados, bamot; se debían ofrecer todos los sacrificios en el altar central del Mishkán. 10. Por primera vez desde Matán Toráh, Nisán se convirtió en el primer mes.

En el octavo día luego de los siete días de inauguración Aharón y sus hijos comienzan a oficiar como Kohaním; un fuego del cielo aparece para consumir las ofrendas del Altar. Los dos hijos mayores de Aharón, Nadav y Avihú ofrecen un fuego extraño que ELOHÍM no les mandó y mueren en el Mishkán.

En esta Parasháh también nos habla acerca de los animales puros e impuros. Nos dice que si una persona toca algo impuro, debe sumergirse en la Mikvéh, y esa es la manera en la que se purificará, y entonces se le permitirá entrar en el Mikdash. Los animales terrestres están permitidos sólo si tienen las pezuñas partidas y son rumiantes; los peces deben tener escamas y aletas; una lista de aves no permitidas es dada, y una lista de insectos permitidos es dada (cuatro tipos de langostas).

Al realizar la identificación de los alimentos que no se deben comer y de los que si se deben comer, ya se esta cumpliendo con la Mitzváh de diferenciar lo puro de lo impuro.

Porque yo soy ADONAY, su ELOHÍM; por eso mismo se purificarán, y serán puros, porque yo soy puro (Kadosh); y no han de contaminarse con ninguna clase de animalejos que andan arrastrandose sobre la tierra. (Vayikrá 20: 26).

El número ocho está representado por la letra Jet considerada como el símbolo de la Trascendencia, Gracia y Vida, de hecho algunas de estas palabras empiezan con la letra Jet, como: Jen (Gracia), Jesed (Misericordia), Jay (Vida), Jata (Pecado).

El ocho en otras palabras nos habla del mundo por venidero. Siendo que sigue al Séptimo, es decir al Shabat, el octavo conocido como “el Día Después” representa “el milenio.” El 8 representa lo sobrenatural.

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