“A través de mi cuerpo contemplaré a ADONAY”

Esta será la ley del que saca un mal nombre a su compañero, pues la palabra ערצמְ (Metzorá – leproso) es la abreviatura de  רע םש מוציא “Esta es la ley del que difama”. Esto es un juego de palabras, pues en realidad el leproso lleva el nombre רועע (tzarua). La Toráh al poner la palabra Metzorá en lugar de Tzarua intenta marcar el origen dl termino, pues ¿De donde proviene el Tzaraat (lepra)? de Mearsha.

La lepra fue algo especial para el pueblo de Yisrael, esto quiere decir que las llagas son un regalo y una bondad que ELOHÍM concedió a su pueblo, son una bondad pues nos lleva a la reflexión. Cuando aparecen en las casas, en las ropas o en la piel, vienen para despertar a la persona.

Entonces ¿Cuál es el castigo de quién provoco esta situación?. Que lo aparten a él de la sociedad “Fuera del campamento habrá de residir”. Es decir, se cumple la ley de Midá Kenegued Midá. El aparto a un semejante de la comunidad, del cielo lo apartan a él.

Los 7 días que el leproso estaba apartado, eran para el días de reflexión. No lo apartaban por tener una enfermedad contagiosa, sino para que sienta la soledad en su propia piel. Si esto no lo comprende durante esa semana de apartamiento, se le dará otra semana hasta que se arrepienta a través de su reflexión.

Si hablamos de la verdadera lepra, esta no se cura en una semana y para la misma no se aparta a la persona enferma, sino, se la medica. Por eso decimos que se trata de un regalo de ADONAY pues en 7 días, puede revertir la situación.

Luego de la mejoría de los signos físicos, se debía proceder a un ritual que incluía korbanot (ofrendas) e inmersiones en la mikvéh, tras lo cual el Kohén podía declararlo “puro”. Obviamente que el proceso era incompleto si carecía de Teshuváh, completo y sincero retorno a la senda de la corrección.

El proceso a través del cual el Metzorá recuperado es purificado por el Kohén con un procedimiento especial que incluye dos palomas, agua de un manantial, una vasija de barro, un pedazo de madera de cedro, una cinta de color púrpura y un ramo de mirto.

Lashón hará (lengua maligna). El Judaísmo describe la calumnia como la transmisión, o ser causa directa o indirecta, de pasar cualquier información negativa sobre otra persona.
La calumnia esta prohibida aún cuando (en raros casos), la información transmitida sea totalmente cierta.

Bamidbar 12: Se sobrentiende que Miryam fue declarada culpable por calumniar o al menos chismorrear de su hermano Moshéh, siendo castigada con la lepra. Dentro de la literatura judía esta historia es un ejemplo de calumnia.
«Aquel que ha llevado a otros a la soledad y al confinamiento a través de la calumnia, debe ser castigado de la misma manera”.

Decía Yob: “Si quiero conocer a ELOHÍM y también su pensamiento, debo observar mi cuerpo. A través de mi cuerpo contemplaré a ADONAY”.

La Lashón Hará es tan mala que no afecta el cuerpo, sino el alma de quien se habla mal.

Por eso YESHÚA comentó “Pero Yo les digo que todo aquél que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: ‘Insensato (Inútil)’ a su hermano, será culpable ante la corte suprema (el Sanedrín); y cualquiera que diga: ‘Idiota,’ será merecedor del infierno de fuego. Matityah 5:22”

A %d blogueros les gusta esto: